El primer ministro francés, François Fillon, cree que la economía francesa se contraerá este año alrededor del 3% y que, a pesar de mostrar signos "alentadores", como la baja inflación, la resistencia del consumo y la solidez de los bancos, el país no está al abrigo de "nuevas sacudidas". "Algunos elementos positivos permiten creer en una mejora de la coyuntura en el cuarto trimestre en Estados Unidos y luego en una recuperación lenta en Europa en 2010", señala el primer ministro en una entrevista que hoy publica 'Le Figaro'. Fillon asegura igualmente que el Gobierno "asume" el elevado nivel de déficit, que en 2010 el objetivo es reducir el gasto público y descarta una subida de impuestos. El Gobierno galo acepta pues la idea de un aumento del déficit y asegura que "nadie" en Europa volverá al equilibrio prespuestario en 2012.