El nuevo director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, ha reiterado este viernes que el organismo cree que Estados Unidos no caerá en recesión, pese a la debilidad continuada de su mercado inmobiliario. El Fondo pronostica que Estados Unidos crecerá este año un 1,9%, al igual que en 2008.
"No vemos razones que indiquen una recesión en Estados Unidos, aunque una siempre es posible y no se puede descartar, pero aún así no contemplamos una previsión de recesión en la economía de Estados Unidos o de cualquier otro país", dijo Strauss-Kahn en su primer encuentro con la prensa tras asumir ayer la dirección del Fondo. El estadounidense John Lipsky, el "número dos" del organismo, explicó que inicialmente el FMI había augurado que los problemas en el sector inmobiliario de su país natal terminarían a finales de este año. Sin embargo, a mediados de octubre el organismo cambió sus pronósticos de crecimiento, en base a su previsión de que esas dificultades continuarán el próximo año, explicó Lipsky. El Fondo pronostica que Estados Unidos crecerá este año sólo un 1,9% y el mismo porcentaje en 2008. Lipsky señaló que los datos económicos divulgados hasta ahora apuntalan ese augurio. Hoy el departamento de Trabajo informó de que se crearon 166.000 empleos en octubre, una cifra que Strauss-Kahn resaltó que es "mayor que la esperada". El ex ministro francés también se refirió a la escalada del petróleo, cuyo valor se acercó hoy a los 95 dólares en los mercados estadounidenses. "Sobre las economías de Estados Unidos y Europa, por supuesto el alto nivel de los precios de la energía puede tener influencia y reducir el crecimiento, pero no prevemos que lleve a una recesión", dijo. Al mismo tiempo, "las economías emergentes crecen muy bien", afirmó Strauss-Kahn. "Para esas economías no vemos un impacto del alto precio del petróleo u otros recursos, al contrario, les puede ayudar", afirmó.