Poco le han durado las ganas de subir a Wall Street ya que, a la hora de negocio, todos sus indicadores –que comenzaron la jornada en positivo- cotizan a la baja a pesar de conocerse un buen dato de empleo por encima de las previsiones. En estos momentos, el Dow Jones de Industriales se deja un 0,47% hasta los 13.503 puntos, el tecnológico Nasdaq cede un 0,37% hasta los 2.784 puntos mientras que el S&P 500 recorta un 0,64% hasta los 1.498 puntos. El sector financiero es el culpable de estos números rojos con Merrill Lynch cayendo más de un 6% en la apertura.
Las ganas de subir le duraron a Wall Street apenas unos minutos, tras conocerse que los datos de empleo fueron mejor de lo esperado por el mercado. En el mes de octubre se crearon 166.000 nuevas nóminas, más del doble de lo previsto, según anunció el Departamento de Trabajo estadounidense. La tasa de desempleo, sin embargo, se mantuvo en el 4,7%. Un dato positivo pero, que sin embargo, no ha atemperado las ganas de bajar del mercado americano, presionado a la baja en la sesión de hoy por el sector financiero. Y es que, Merrill Lynch se convierte en el centro de atención del día –cae un 5,79% hasta los 62,20 dólares- después de que The Wall Street Journal haya publicado que podría haber ocultado parte de sus pérdidas asociadas a las hipotecas subprime mediante acuerdos con hedge funds. Según el diario, un hedge fund compró 1.000 millones de dólares en papel comercial de Merrill asociado a las subprime. A cambio, el hedge fund tendría el derecho de revender a Merrill estos productos financieros después de un año por una cantidad determinada previamente. Dentro de este mismo sector, Bear Stearns baja un 2,28%, mientras JP Morgan cede un 1,53%. Los resultados trimestrales son otro de los centros de atención de la jornada. Viacom sube un 3,39% después de anunciar que en el tercer trimestre del año su beneficio se incrementó en un 80% hasta 449,9 millones de dólares, mientras que Chevron cotiza en negativo tras anunciar que registró una caída en el beneficio en el tercer trimestre superior a lo previsto por Wall Street debido al deterioro de los márgenes de refino en Estados Unidos. El beneficio neto del tercer trimestre ascendió a 3.720 millones de dólares, 1,75 por acción, frente a 5.020 millones, o 2,29 dólares, durante el mismo periodo del año pasado. Los analistas esperaban un resultado de 2,07 dólares por acción. .