El fallo del sistema informático sufrido el lunes por la Bolsa de Londres, que impidió las operaciones durante siete horas, supone un grave golpe al prestigio de esta capital como uno de los centros financieros del mundo. La avería, que costó millones de libras a los operadores bursátiles en una jornada en la que se esperaba un fuerte volumen de negocio tras el rescate por el Gobierno estadounidense de las mayores firmas hipotecarias de aquel país, no podía haber ocurrido en peor momento. El London Stock Exchange (LSE) se enfrenta de hecho a la competencia de nuevos rivales dispuestos a romper su práctico monopolio: las llamadas plataformas multilaterales de negociación de valores surgidas al amparo de la nueva normativa sobre competencia de la directiva de Mercados de Instrumentos Financieros de la Comisión Europea.
Esa competencia ha hecho ya que el precio de las acciones del LSE cayeran un 60% en lo que va de año y ha obligado, por otra parte, a la Bolsa a aplicar fuertes rebajas en las tarifas que cobra. El director ejecutivo de una de esos nuevos rivales, Chi-X, plataforma que tiene como inversores a varios bancos- Goldman Sachs, Merrill Lynch, Morgan Stanley, Citigroup, entre otros, no dejó escapar la ocasión y comparó lo ocurrido con los fallos que se produjeron el primer día de funcionamiento de la Terminal 5 del aeropuerto londinense de Heathrow. "Es horrible. El día en que los ojos del mundo están puestos en los mercados financieros, no poder operar aquí es un espanto", comentó uno de los operadores bursátiles, citado hoy por el diario The Times. Varios operadores bursátiles se lamentaron de que la avería se produjese justamente el día en el que los mercados bursátiles reaccionaban a las noticias de la nacionalización por Washington de Fannie Mae y Freddie Mac. Antes de que se produjera el fallo, el "footsie", índice de los cien principales valores del LSE, había subido un tres% y, una vez reparada la avería, y el índice cerró con una subida del 3.9% con respecto al viernes anterior, su mayor subida en un solo día desde el 24 de enero. Para más inri, el fallo técnico se produjo justo el día en el que la directora ejecutiva del LSE, Clara Furse, publicaba una carta en el Financial Times en la que elogiaba el empleo por la Bolsa de Londres de la última tecnología y decía no tener la competencia de las nuevas plataformas. Peter Montagnon, director de asuntos relacionados con la inversión en la Asociación de Aseguradores Británicos, calificó lo ocurrido de "inaceptable". Aunque el propio LSE no pudo explicar ayer las causas de la avería, los operadores no creen que ésta se debiese a una sobrecarga del sistema. Por fatal coincidencia, el Intercontinental Exchange, mercado londinense en el que se negocian los futuros del petróleo, también tuvo una avería de una hora este lunes. Algunos expertos señalan hoy que el único consuelo es que los competidores que le han salido de momento al LSE están radicados también aquí aunque agregan que la Bolsa londinense se enfrenta a más largo plazo a una amenaza más seria de otras bolsas de valores internacionales.