El consumo de cemento cayó un 38,3% en los ocho primeros meses del año, hasta los 19,2 millones de toneladas, según los datos de la patronal cementera Oficemen que confirman la tendencia de ralentización de la caída iniciada en mayo. La caída del consumo de cemento, uno de los indicadores que mide la actividad en el sector de la construcción, se ha ido frenando desde que en el mes de abril se produjo el mayor descenso interanual al bajar un 44,8%.