El grupo financiero belga-francés Dexia ha presentado unos resultados del tercer trimestre con un fuerte descenso del beneficio neto debido a las pérdidas de 121,8 millones de dólares registrados por la filial de Estados Unidos FSA, mientras que el beneficio recurrente también se ha debilitado por la expansión internacional. El beneficio recurrente se ha situado en los 481 millones de euros frente a los 487 millones hace un año (469,7 millones pro-forma), situándose por debajo de los 491,0-553,1 millones de euros esperados por los analistas. El beneficio neto, incluidos las pérdidas de valor de la cartera de derivados en su filial FSA, ha caído a 439 millones de euros desde 612 millones, por encima de los 392,2-437 millones de euros.