ACS obtuvo un beneficio neto atribuido de 1.790 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un incremento del 5% en relación al del mismo periodo de 2008, impulsado por la venta de su participación en Unión Fenosa, informó hoy el grupo de construcción, servicios y energía. 
En caso de descontar las plusvalías de Fenosa y la contribución de la filial de servicios aeroportuarios, actualmente en venta, el resultado de la compañía que preside Florentino Pérez se situaría en 688 millones y arrojaría un crecimiento del 14,3%.

La cifra de negocio de ACS se elevó un 2% entre enero y septiembre, hasta 12.059 millones de euros, en tanto que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 1.091 millones, un 3,4% más.

Las participaciones que ACS tiene como primer accionista de Iberdrola (12,6%), Abertis (25,8%) y Hochtief (30%) aportaron 62,6 millones de euros a su beneficio neto, importe que multiplica por más de cinco al del año anterior. El grupo de concesiones y la constructora alemana consolidan por puesta en equivalencia, mientras que de Iberdrola sólo se apunta los dividendos.

La cifra de negocio de ACS se elevó un 2% entre enero y septiembre, hasta 12.059 millones de euros, en tanto que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 1.091 millones, un 3,4% más.

El grupo destacó que los crecimientos de la ramas de medio ambiente y logística y la de servicios industriales "permitieron compensar" la reducción de la actividad constructora.

Además, ACS registró en el exterior casi la cuarta parte (el 23,1%) de la facturación total, al registrar en mercados internacionales ingresos de 2.780 millones, un 14,3% más.

A cierre de los nueve primeros meses del año, la compañía soportaba un endeudamiento financiero neto de 9.309 millones de euros, importe un 0,5% inferior a un año antes.

CAÍDA DEL 8,6% EN CONSTRUCCIÓN

Por áreas de negocio, la división de construcción redujo un 8,6% su facturación hasta septiembre, hasta 4.868 millones de euros, con lo que se mantiene en la segunda posición en cuanto a generación de ingresos del grupo, a la que cayó al cierre de la primera mitad del año en favor de la rama de servicios industriales y energía.

La caída del negocio constructor derivó fundamentalmente del mercado doméstico, dado que la actividad que desarrolla en el exterior creció un 34% y ya supone el 16% del total. La cartera de obras a cierre de septiembre se sitúa en 11.203 millones de euros.

Por su parte, la división de servicios industriales y de energía se mantiene como primera fuente de ingresos de la compañía, al facturar 5.234 millones de euros, un 7% más y el 43% del total, frente al 40% aportado por la construcción.

De su lado, servicios medioambientales y de logística es la rama de negocio que más creció, un 10,1% y cerró septiembre con ingresos de 1.982 millones.