La deflación podría convertirse en un problema cada vez mayor si el BCE sigue por el camino lento, afirma el equipo de estrategia de RBS. El camino lento aumenta el riesgo de que el euro se aprecie excesivamente frente a otras divisas, elevando los riesgos inflacionistas. RBS cree que la reciente decisión de la Fed de comprar valores del Tesoro de largo plazo solo aumenta las posibilidades de que el BCE adquiera activos, una política que podría implementarse más pronto de lo esperado. El banco cree que el BCE podría comprar hasta 200.000 millones de euros en activos y que probablemente compre deuda soberana. "Si el BCE acaba comprando bonos estatales europeos, podría limitarse a comprar determinadas cuantías, por ejemplo bonos a 10 años".