El Banco de España ha reducido las provisiones necesarias para las hipotecas fallidas con el objetivo de ayudar a los bancos a hacer frente al aumento de la morosidad, informó El País, que citó una carta enviada por el supervisor bancario a las patronales del sector. Las nuevas reglas rebajan al 50% el dinero que los bancos deben destinar a cubrir créditos hipotecarios por debajo del 80% del valor de tasación, explicó el periódico. Sin embargo, el Banco de España ha decidido aumentar las exigencias de dotaciones para créditos al consumo.