La economía de EEUU registró un crecimiento anualizado del PIB del 2,8% en el tercer trimestre, lo que supone siete décimas menos de lo reflejado en la primera estimación del dato publicada el pasado 29 de octubre, según informó el Departamento de Comercio.
No obstante, la economía estadounidense, que en el segundo trimestre retrocedió un 0,7% y permanecía en territorio negativo desde hace un año, pone fin de este modo a la recesión más grave desde la Gran Depresión.

El Departamento de Comercio precisó que el repunte del PIB refleja principalmente la contribución positiva de las exportaciones, el gasto público y las inversiones residenciales, mientras que el gasto de los consumidores reflejó una mayor debilidad de lo previsto en la anterior estimación del PIB.

En este sentido, los gastos de consumo personal registraron un avance del 2,9%, por debajo del 3,4% de la primera estimación, pero muy por encima del retroceso de nueve décimas del segundo trimestre. De este modo, el gasto de los consumidores contribuyó con 2,1 puntos porcentuales al PIB de EEUU.

Asimismo, el dato de crecimiento del PIB refleja la importante contribución del sector del automóvil, que aportó 1,45 puntos porcentuales.

Por otra parte, el índice de precios vinculado a los gastos de los consumidores registró un avance del 1,4%, dos décimas menos de lo reflejado en la primera estimación del PIB, y en contraste con el crecimiento de medio punto del trimestre anterior. En términos subyacentes, que excluyen la volatilidad de la energía y de los alimentos, el aumento fue del 0,4%, inferior al repunte del 0,8% del segundo trimestre.