Tras el giro del viernes, la semana comienza con tono dubitativo y el índice comienza a testar la directriz alcista que guía al rebote desde zona de mínimos anuales, activando señales de venta en los osciladores técnicos en gráficos intradiarios.

Sin embargo, el fuerte volumen de negocio de la semana pasada y las amplias alzas finales hacen precipitado dar por finalizado el rebote.

En este entorno consideramos que la mejor alternativa es esperar a que el precio muestre cierta dirección antes de decantarnos. Por la parte superior una recuperación del máximo de ayer establecido en 2.763 incorporaría momento alcista al muy corto plazo y favorecería una vuelta al máximo de la semana pasada situado en 2.796.

Sin embargo, la pérdida de 2.763 confirmaría ruptura de directriz alcista que parte de mínimos de la semana pasada apuntando a que el rebote buscaría una corrección mayor de Fibonacci. En este caso la proyección del rango nos llevaría hasta un 50% del impulso que se encuentra en 2.706.

DJ Eurostoxx50 en gráfico horario