Wall Street abre al alza después de las caídas experimentadas anoche y tras una revisión al alza de la productividad estadounidense y a la baja de los costes laborales. Además, las solicitudes semanales de desempleo han sido menos de las previstas y el consumo, por ahora, parece que no se resiente. No en vano, Wal Mart Stores incrementó sus ventas en tiendas comparables un 3,1% en agosto y no ha sido la única. Sin embargo, la preocupación creciente en torno a las consecuencias que supondrá para la economía estadounidense la crisis hipotecaria y de crédito, después de ambigüedad que sugirió la publicación del libro Beige no apoya el sentimiento comprador de los inversores, que optan por la moderación.
Los inversores vuelven al parqué indecisos. Bien por las referencias macroeconómicas que hemos conocido hasta el momento: la productividad laboral de EEUU para el segundo trimestre se ha revisado al alza, hasta el 2,6%. Además, los costes laborales aumentaron un 1,4% durante igual periodo, frente al 2,1% inicial y una décima por debajo de la previsión del mercado. Bien también por las solicitudes de desempleo semanales que suben menos de lo esperado hasta las 318.000 unidades. Ahora sólo falta conocer el ISM no manufacturero. Juan Carlos Castillo Montero, analista de Capital Bolsa recuerda que “el mercado espera 54,5 puntos, si ronda esta cifra pasará desapercibido por los inversores, aunque si supera los 56 el mercado lo recibirá con importantes compras, caso contrario ocurriría si cae de los 52”. El Dow Jones sube un 0,28 % 13.342 puntos, el Nasdaq suma un 0,47% hasta los 2.618 puntos y el S&P500 recupera un 3,98% hasta los 1.476 puntos durante los primeros compases de la sesión. Gráfico Dow Jones