La entidad francesa Crédit Agricole ha renunciado hoy a aumentar su participación en Bankinter tras anunciar que congelará "cualquier gran adquisición" tras haber recortado sus beneficios un 66,4% en el primer trimestre, hasta 892 millones de euros. El grupo, que recortó sus beneficios debido al impacto de cargas de impago por valor de 1.205 millones vinculadas con su filial estadounidense, Calyon, ha anunciado que su consejo ha autorizado un plan de acción para "contener la actual crisis financiera y el cambiante entorno regulador. Dicho plan incluye la decisión de congelar "cualquier gran adquisición" y anuncia un plan de desinversiones en activos de hasta 5.000 millones de euros en un periodo de 18 meses "dependiendo de las oportunidades del mercado".
Credit Agricole, que es el mayor accionista de Bankinter, con un 20,106% del capital, tiene de plazo hasta el 31 de mayo para aumentar su participación hasta el límite del 29,9% autorizado por el Banco de España. Sin embargo, Crédit Agricole ha declarado a primeros de mes que "no tiene prisa" en subir su participación y que podría pedir una prórroga de la autorización a la institución por un plazo adicional. Además, el grupo ha confirmado la ampliación de capital de 5.900 millones de euros anunciada el pasado 13 de mayo para cubrir las abultadas pérdidas de Calyon y fortalecer su posición de capital. Dicha ampliación de capital tiene como objetivo incrementar el ratio de capital Tier 1 hasta el 8,5% y cubrir las pérdidas generadas por las depreciaciones de activos en su división de banca de inversión y corporativa como consecuencia de la crisis 'subprime'.