Credit Agricole ha señalado que el beneficio neto del primer trimestre fue de 892 millones de euros, por debajo de los 2.655 millones de hace un año debido principalmente a los efectos de la turbulencia financiera en sus divisiones de banca corporativa y de inversión. Además, la entidad confirma que planea realizar una ampliación de capital por valor de 5.900 millones de euros antes del verano y si las condiciones del mercado lo permiten, y venderá 5.000 millones de euros en activos 'si es necesario' en 18 meses para reforzar su división financiera. La entidad confirma que la depreciación de activos de su banca de inversin Calyon totalizó los 1.205 millones de euros.
Crédit Agricole bajó el 66,4% su beneficio en el primer trimestre del año, hasta 892 millones de euros, a causa sobre todo del impacto de la crisis generada por los "créditos basura" ("subprime") en Estados Unidos, informó hoy la entidad francesa. Asimismo, el banco anunció un programa de ajuste que pasa, en primer lugar, por una ampliación de capital. El dato más significativo de los presentados hoy por Crédit Agricole fue el resultado negativo de 795 millones de euros en la actividad de banca de financiación e inversión, de los que 646 millones correspondieron a la crisis del sector inmobiliario estadounidense. En los tres primeros meses de 2007, ese negocio había aportado 539 millones de euros de beneficio al banco francés, recordó en un comunicado. La otra cara de la moneda fue la actividad de banca minorista, donde la entidad incrementó un 0,9% su beneficio, a 468 millones de euros. En los negocios especializados hubo un descenso del 9,9%, hasta 534 millones de euros, y en la gestión por cuenta de otros del 35,4%, a 685 millones. El resultado de explotación de Crédit Agricole disminuyó un 75,7% en los tres primeros meses del año, a 446 millones de euros. Los ingresos del banco cayeron un 18%, hasta 4.110 millones de euros, una cifra que integra los 1.205 millones de euros de depreciaciones por la crisis "subprime". Para restablecer la estructura financiera, la dirección del banco confirmó una medida que ya había avanzado el pasado martes, una ampliación de capital de un monto de 5.900 millones de euros "destinada a hacer frente a la crisis financiera actual y a la evolución del entorno reglamentario". El objetivo de esta ampliación de capital es remontar el nivel de solvencia de la entidad, y en concreto el "ratio Tier 1", que se situaba al 7,7% a finales de marzo, a una horquilla de entre el 8 y el 8,5%. La operación, prevista para antes del verano, condicionada a la situación del mercado, se llevará a cabo con la garantía de que el accionista principal (54,4%) se ha comprometido a tomar parte en la medida de su participación. El plan incluye también un dispositivo de control de los gastos, que en el conjunto del año no deberían crecer más del 1% a perímetro constante. En el caso de la banca de financiación y de inversión, este ajuste será notablemente más pronunciado, con una reducción de la base de los costos de un 10%, con un efecto de al menos 150 millones de euros en el ejercicio 2008. Además, en septiembre se presentará un "plan de acciones detallado" para reorientar este negocio y "reducir la proporción de fondos propios" que tiene atribuida. Además, Crédit Agricole oficializó hoy la sustitución del director general de Calyon, la filial de banca de financiación e inversión que ha hundido los resultados del banco. Marc Litzler ha sido reemplazado por Patrick Valroff, que era el director del negocio de servicios financieros especializados y presidente de Sofinco. Por otra parte, el banco francés confirmó que ha congelado la realización de nuevas adquisiciones de tamaño significativo, y que tiene intención de proceder a "arbitrajes de activos" con un potencial de cesiones de 5.000 millones de euros en un plazo de 18 meses "en función de las oportunidades del mercado".