Castilla-La Mancha, que en febrero registró una tasa interanual de precios del -0,1%, es la primera comunidad autónoma en la historia en experimentar un IPC interanual negativo. En concreto, según informaron fuentes del INE, ninguna comunidad había registrado nunca una tasa negativa de crecimiento de precios desde enero de 1978, fecha en la que Estadística empezó a desagregar los datos por comunidades. Pese a entrar en tasa negativa, la situación de Castilla-La Mancha no puede considerarse como de deflación, entendida ésta como una caída generalizada y persistente de los precios. De hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que para que haya deflación, los precios deben haber registrado descensos durante al menos dos trimestres consecutivos.  De momento, el Gobierno descarta que España pueda 'toparse' con una deflación y ya hay síntomas de una moderación en la caída de los precios de los carburantes, factor que más ha contribuído, junto con los alimentos, a la bajada de la inflación durante los últimos meses.