Carrefour ha solicitado a sus trabajadores que aplacen sus vacaciones de verano a los meses de octubre y noviembre con el fin de cubrir las necesidades de sus establecimientos durante los meses estivales sin tener que recurrir a contrataciones de refuerzo, informaron a Europa Press en fuentes sindicales. Se trata de una medida de carácter voluntario por la que los empleados pueden cambiar al menos una semana de sus vacaciones programadas en los meses de verano a octubre y noviembre.  Según las fuentes, quienes se adscriban a la iniciativa percibirán "en su parte proporcional" los ingresos extra de la bolsa vacacional, que para 21 días supera los 300 euros.