Las peticiones iniciales de subsidio de desempleo en Estados Unidos cayeron de forma inesperada la semana pasada. En concreto, se redujeron en 19.000 personas, hasta 326.000, la cifra más baja desde enero de 2008, según apunta el departamento de empleo estatal.
 
Los expertos que había encuestado Reuters esperaban un aumento hasta 345.000 personas. La media de las últimas cuatro semanas cae en 4.500 personas. (ver comunicado

Los analistas apuntan, además, que estos datos son especialmente buenos ya que julio es un mes extremadamente volátil para el empleo, ya que muchas fábricas automovilísticas cierran ese mes y por eso se esperaba un repunte.

Habrá que ver si estos datos afectan de alguna manera a la tasa de paro que se conocerá mañana. La propia FED señala su preocupación ante el hecho de que los datos de contratación mejoren, pero la tasa de parados continúe estancada en torno al 7,5% de la población activa.

El comunicado también señala que la cifra de parados que reciben subsidios de desempleo cayó la semana pasada en 52.000 personas, hasta situarse en 2,95 millones de ciudadanos.