El consumo de cemento, uno de los indicadores para medir la actividad en la construcción, cayó el 14,48% en los tres primeros meses del año, hasta alcanzar los 12,3 millones de toneladas, debido al descenso en la edificación residencial, motivada por la coyuntura negativa de la economíaz. La Agrupación de Fabricantes de Cemento de España (Oficemen) atribuyó también estos resultados a las elecciones generales y andaluzas, del pasado 9 de marzo, que provocaron la paralización de muchas iniciativas públicas.