El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo hoy que hubo "excesos" en el negocio inmobiliario y anunció una serie de medidas para ayudar a los prestatarios que ahora no pueden pagar sus hipotecas. Bush calificó como "modestas" las turbulencias que la crisis de hipotecas han causado en la economía de Estados Unidos, y dijo que el Gobierno federal "tiene un papel en la ayuda a las familias, pero no para salvar a los especuladores".