España deberá recurrir a un "esfuerzo de ajuste significativo", si quiere mantener en 2009 el equilibrio en sus cuentas públicas y la situación económica continúa deteriorándose. Según el noveno informe anual de la Comisión Europea sobre el estado de las finanzas públicas en la UE, difundido hoy, el presupuesto español para 2008, adoptado en diciembre, "parece basarse en un escenario macroeconómico optimista".
El objetivo proyectado de un superávit del 1,2% del PIB para 2008 "ya no parece alcanzable", si se tienen en cuenta "los aumentos del gasto asociados a las medidas discrecionales" anunciadas en abril, como la devolución de 400 euros a todos los trabajadores y pensionistas, por lo que el superávit fiscal podría caer al 0,6% del PIB. En términos estructurales, el superávit se reducirá al 1,1% del PIB, comparado con el 1,8% en 2007, con lo que la posición fiscal "puede ser considerada como expansiva". El gasto total "podría crecer cerca del 7,25%, muy por encima del crecimiento del PIB nominal", añade el informe. El estudio recuerda que en sus previsiones de primavera, la CE pronosticó una posición cercana al equilibrio para las finanzas públicas españolas en 2009, en un nivel del 0,9% del PIB en términos estructurales, frente al 2% previsto en la actualización oficial del programa de estabilidad de diciembre de 2007. "En una situación económica peor, el objetivo presupuestario para 2009 sólo parece alcanzable con un significativo esfuerzo de ajuste", advierte el informe elaborado por la Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros de la CE. Previsión de crecimiento de ingresos Según la Comisión, está previsto que la tasa de crecimiento de los ingresos, alrededor del 4%, se sitúe cerca del crecimiento nominal del PIB, lo que "refleja principalmente el declive de los impuestos indirectos y de sociedades" como consecuencia de la contracción del mercado de la vivienda y unos beneficios empresariales "menos optimistas". El gasto total crecerá por encima del PIB nominal, al 5,5%, debido a la entrada en funcionamiento de los estabilizadores automáticos, y en particular por el aumento de los subsidios de desempleo. En lo que concierne a la proporción de la deuda pública respecto al PIB, Bruselas considera que continuará la senda descendente en 2007 y 2008 (36,25% y 35,25%, respectivamente), y que se mantendrá en este último nivel en 2009. El capítulo dedicado a España también analiza el impacto de la inmigración sobre las finanzas públicas. A este respecto, subraya que España "es el país de la UE y la Eurozona que más inmigrantes ha recibido" en los últimos años y que los factores demográficos han sido "de suma importancia a la hora de mantener el alto potencial de crecimiento" durante esta década. "Sin este choque demográfico, España habría sido mucho menos resistente a la desaceleración económica mundial en 2001", afirma el estudio. En 2008 y 2009, está previsto que los inmigrantes "todavía contribuyan ampliamente al crecimiento del PIB" español. Según los cálculos de la Comisión, los inmigrantes contribuyeron al 0,6% del PIB en 2007, cantidad que representa un cuarto del superávit general del presupuesto del Gobierno central. "Este resultado positivo puede explicarse por las contribuciones de los inmigrantes a la Seguridad Social, muy por encima de los beneficios concedidos", de acuerdo con el informe. En 2008, sobre la base de las previsiones de primavera de la CE, la contribución de los trabajadores extranjeros a la balanza fiscal se reducirá al 0,4% del PIB. Por lo que respecta a 2009, la posición de equilibrio presupuestario sólo podrá alcanzarse si se incluye la contribución positiva de los inmigrantes, dado que la aportación al presupuesto de los ciudadanos españoles "podría entrar en números rojos", advierte la Comisión.