El presidente de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), Gregorio Mayayo, ha advertido hoy que la morosidad del crédito hipotecario se situará en el entorno del 2% a finales de año, a consecuencia de la crisis que "a todas luces" está empezando a sufrir la economía española. En el informe que presenta cada año ante la Asamblea General de la AHE, que se ha celebrado hoy, Mayayo asegura que la crisis "cuya intensidad y duración" son imprevisibles ahora mismo, tendrá como consecuencia, además, que las dificultades del mercado hipotecario continuarán "al menos" este ejercicio y el próximo.
Asimismo, Mayayo vaticina que la tasa interanual de incremento del saldo hipotecario gestionado se situará cerca del 5% a finales de diciembre, con lo que empeora las últimas previsiones realizadas por la propia Asociación, que mencionaban crecimientos entre el 6% y el 9%, y habla también de crecimientos negativos en el saldo del crédito hipotecario. Según explica la AHE, en diciembre de 2007, la tasa de crecimiento interanual del crédito gestionado se situó en un 14,9%, notablemente por debajo del 23,3% que aumentaba un año antes, aunque fue superior al incremento del 11,1% contabilizado en abril de 2008, último dato publicado por la Asociación. "En la primera mitad de 2008 ha crecido el paro, se ha reducido el crecimiento económico, ha crecido la inflación, el Banco Central Europeo mantiene elevados los tipos, los precios del petróleo están en máximos, el superávit se está reduciendo y han surgido conflictos y tensiones sociales que pueden afectar negativamente al conjunto de la economía", dice Mayayo. Estas y otras circunstancias hacen que la AHE prevea que las tasas de actividad hipotecaria, que comenzaron a deteriorarse en 2006, continuarán "en franco retroceso" al menos durante todo este año y el próximo. De todas formas, para Mayayo, las familias españolas están más protegidas que las europeas ante "una eventual crisis económica" gracias al elevado grado de riqueza inmobiliaria neta que han alcanzado durante el ciclo expansivo, que se podrá hacer liquida más fácilmente tras la última reforma legal del mercado para atender a "posibles necesidades sobrevenidas". Pese a estas dificultades, Mayayo introduce una nota de optimismo al asegurar que si se lleva a cabo con "con rapidez y acierto" el desarrollo normativo de la esperada Ley de Reforma del Mercado Hipotecario -aprobada en 2007 y "uno de los hitos del año- se podrá "acelerar la recuperación y mejorar el servicio a particulares y a los segmentos productivos de la economía. El incremento de la morosidad hipotecaria que se intensificó a lo largo del pasado ejercicio, hasta situarse en el 0,72% en diciembre, ha tenido su origen en el encarecimiento del precio del dinero, afectando con especial dureza a las familias que firmaron sus créditos en 2004 y 2005, que han visto crecer de media su cuota mensual un 20% respecto a la que pagaban cuando solicitaron el crédito. La política monetaria del BCE, que en este primer semestre de 2008 se ha mantenido alcista y el previsto crecimiento negativo del saldo hipotecario contribuirán a que los indicadores porcentuales de dudosidad presenten en los próximos años una pendiente mayor que sus valores absolutos. El presidente de la AHE asegura que el mercado español tenía que corregir de alguna forma "los excesos cometidos entre 2003 y 2006", tanto en volumen de edificación y precios de la vivienda como en disponibilidad crediticia. Pero este proceso, que los expertos vaticinaban desde 2005 que sería controlado, el famoso "aterrizaje suave" tantas veces repetido desde todos los ámbitos, se vio inesperadamente intensificado y acelerado por coincidir con otros fenómenos que nadie podía prever, como la crisis financiera que estalló el pasado verano por culpa de las hipotecas basura "subprime" estadounidenses.