La aerolínea británica de bandera British Airways (BA) ha sido hoy sancionada con una multa de 121,5 millones de libras (180 millones de euros) después de admitir haber fijado recargos por combustible en sus vuelos de larga distancia. La Oficina de Competencia del Reino Unido (OFT), encargada de la investigación en ese país, penaliza así con su multa récord a BA por actuar en connivencia con la aerolínea británica Virgin Atlantic para hacer ese cobro adicional a sus clientes en respuesta al encarecimiento del petróleo.