El presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke advirtió que el mercado podría estar subestimando el impacto sobre el conjunto de la economía de la desaceleración del mercado inmobiliario. Bernanke dijo que las variaciones en el valor de las viviendas podrían afectar a los préstamos y el consumo de los hogares en mayor forma de lo que los economistas han asumido hasta el momento. Destacó la década perdida de Japón en los años 90 cuando el estallido de su burbuja inmobiliaria afectó hasta tal punto las cuentas de los bancos y de los prestatarios que los préstamos prácticamente se detuvieron y reprimieron el crecimiento hasta hace muy poco.