El Servicio de Estudios del BBVA prevé que el precio de la vivienda suba el 0,8% en 2008, mientras que para 2009 espera un descenso del 2,1% como consecuencia del ajuste cíclico del sector, que está siendo más profundo de lo esperado debido a la crisis financiera internacional. Durante la presentación del último número de "Situación Inmobiliaria", el director del Servicio de Estudios del BBVA José Luis Escrivá, explicó que los precios sufrirán un ajuste de alrededor del 20% en los próximos 4 años, aunque las caídas nominales serán "muy pequeñas", ya que la corrección vendrá dada en buena medida por el aumento de la inflación.
Asimismo, Escrivá señaló que, a diferencia de lo que ha ocurrido en otros países desarrollados, la crisis inmobiliaria española no es consecuencia tanto de la sobrevaloración de los precios como de unos factores financieros (bajos tipos de interés y disponibilidad de crédito) que fueron determinantes en el "boom" de la última década y que ahora son un elemento de "vulnerabilidad". El BBVA subraya, no obstante, que la corrección será "más intensa y duradera" en actividad que en precios, aunque con diferencias por comunidades autónomas, entre las que existen importantes divergencias en lo que a oferta se refiere. De esta forma, la entidad calcula que en 2008 los visados para construir viviendas nuevas se situarán entre 336.000 y 456.000, frente a los 688.851 de 2007, mientras que en 2009 se encontrarán entre 270.000 y 385.000. Corrección en sus primeros escalones El análisis internacional muestra que en muchos casos el proceso de corrección está todavía en una etapa temprana, por lo que se espera un ajuste del sector "duradero" que sólo será suavizado con la aceleración de los planes de infraestructuras, si bien su efecto tendrá "una magnitud limitada" y se notará sobre todo en el largo plazo. En este sentido, el banco calcula que un aumento del presupuesto para el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) de 3 décimas del PIB durante tres años, conseguiría aportar entre 3 y 4 décimas al crecimiento del PIB anual pero no inmediatamente sino dos años más tarde, en tanto que se elevaría la tasa de empleo algo más de 3 décimas (equivalente a unos 70.000 puestos de trabajo). Se trata de un impacto "positivo y significativo" pero "limitado" como instrumento de estabilización económica, en un contexto de ajuste del sector inmobiliario residencial al que aún le queda "mucho recorrido" y que puede durar entre 3 años y medio o 4 años. VPO En lo que respecta a la construcción de vivienda de protección oficial (VPO), Escrivá considera que la promesa del Gobierno socialista de construir 1,5 millones de VPO en la próxima década no comenzará a tener efectos sobre el mercado residencial hasta dentro de un par de años, pero sí se notará en el empleo con una previsión de 100.000 trabajadores dedicados a esta actividad en 2009. El incremento de la VPO, unido al ajuste de los precios y a la bajada de los tipos de interés, mejorará "levemente" en 2008 y 2009 la accesibilidad a la vivienda, después de haber alcanzado su máximo en 2007, año en el que las familias españolas destinaron a la compra de una vivienda el 37% de su renta bruta anual disponible, una vez descontadas las deducciones fiscales. Como consecuencia del ajuste del sector, el BBVA espera que el ratio de inversión residencial sobre el PIB disminuya en los próximos 3-4 años desde el 7,5% actual hasta un nivel "más sostenible" que se situaría en el entorno del 5% apoyado en el crecimiento demográfico.