El Euríbor, tipo de interés al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España, cerró el mes de julio en el 5,393%, lo que supone un nuevo máximo histórico por segundo mes consecutivo y encarece las hipotecas en 74 euros al mes y 890 euros al año. Según los expertos, el índice se mantendrá en tasas elevadas en los próximos meses y seguirá agravando las dificultades de los españoles para pagar sus hipotecas hasta que baje el precio del dinero y se mitiguen los persistentes problemas de liquidez en el mercado. En una hipoteca media de 150.000 euros a un plazo de 25 años y con un diferencial de 0,5%, la subida se traducirá en un incremento de 74 euros en las cuotas mensuales y de 890 euros al año para los que revisen su hipoteca de forma anual.
La tasa mensual de julio es la cuarta subida consecutiva del indicador, que se encuentra 0,032 puntos por encima de la registrada en junio, cuando se colocó en el 5,361% y superó entonces el nivel más alto de toda su historia, el 5,248% que marcó en agosto de 2000. El Euríbor, que ha oscilado en su cotización diaria en el mes de julio entre un máximo del 5,432% y el mínimo del 5,366% marcado hoy, se mantendrá en torno al 5,4% en los próximos meses y no es previsible que emprenda una senda bajista hasta finales de este año o principios del próximo. Los expertos más pesimistas no descartan, incluso, que llegue a tocar el 6%, aunque no pronostican subidas tan acusadas como las de los últimos meses, sobre todo como la que se produjo cuando el Banco Central Europeo (BCE) incrementó el precio del dinero hasta el 4,25%. Los analistas de Renta 4 no esperan presiones sobre el Euríbor en lo que queda de año, ya que no se prevé que el organismo que preside Jean Claude Trichet vuelva a subir los tipos de interés, teniendo en cuenta que el precio del crudo, uno de los principales componentes que inciden en la inflación, se ha moderado mucho. Por su parte, los expertos de Norbolsa consultados tampoco esperan un movimiento del BCE para este año y subrayaron que el Euríbor se resiste a retroceder por las "tensiones" en el mercado interbancario. "En la medida que la banca no demuestre que el problema va reduciéndose las tensiones seguirán ahí", explicaron.