El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, reiteró hoy que si un país de la zona del euro tuviera dificultades financieras graves, la UE tiene instrumentos para ayudarle, pero dejó claro que, por el momento, ese tipo de asistencia no resulta necesaria. En rueda de prensa, Durao Barroso rehusó hacer más especulaciones sobre escenarios negativos, por el efecto que ese tipo de declaraciones tiene en los mercados. El presidente de la Comisión también descartó hoy una relajación de los criterios de adhesión a la moneda única, como han pedido algunos de los países aspirantes, pues ello pondría en duda la credibilidad y estabilidad de la Unión Monetaria, en un momento en que ya está siendo cuestionada