Pasadas las 15 horas comenzaba la (sorpresiva) intervención del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, con el objetivo de desgranar los puntos sobre los que se articulará el plan de recapitalización bancaria europea. Asegura Barroso que primero existe la financiación privada y si no fuera posible, sólo entonces se debería acudir al dinero público.  Señala, además, que una entidad intervenida no debe ser forzada a pagar dividendos ni bonus. Y anuncia que a los bancos que requieran de este capital público se les exigirá un ratio más elevado durante el tiempo que dure esta intervención.

La intervención de Barroso en el Parlamento Europeo no estaba prevista en el orden del día inicial del pleno. Se ha incluido en el último minuto en el marco de un debate para preparar la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará el 23 de octubre, en la que los líderes europeos se han comprometido a pactar un plan global frente a la crisis de deuda. El plan de Barroso se ha ultimado en la reunión del colegio de comisarios de este miércoles.

Varios son los puntos a tratar por parte de Durao Barroso en esta 'impovisada intervención ante el Parlamento Europeo. Uno de ellos es, sin duda, la recapitalización del sistema bancario común. El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera estará dotado de 440.000 millones de euros destinados a llevar a cabo esta iniciativa respaldada claramente por la canciller alemana, Angela Merkel. El presidente del Ejecutivo comunitario ha reclamado "maximizar la capacidad" de este fondo de rescate para frenar el contagio de la crisis de deuda, puesto que advierte que la Unión Europea se encuentra en una 'crisis sistémica', con lo que debe 'urgentemente' recapitalizar sus entidades.


EFSF, última opción para la banca
Duraõ Barroso afirma que los bancos deben buscar en primer lugar, siempre, financiación privada y acudir a las fuentes públicas sólo si es necesario. El último recurso, señala, debe ser la entrada en escena del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF por sus siglas en inglés).  "Los bancos deben utilizar fuentes privadas de capital en primer lugar. Si es necesario, los Gobiernos nacionales les deben proporcionar asistencia en segundo lugar. Y como último recurso pueden recurrir a un préstamo del fondo europeo de estabilidad financiera", ha defendido Barroso.

Barroso ha dicho que la recapitalización "debe incluir todos los bancos sistémicos" de la UE y debe tener en cuenta "toda la exposición a la deuda soberana de forma transparente". Asimismo, Barroso considera que mientras dure el proceso de recapitalización del sector financiero, debería impedirse que éste pague dividendos y bonus. Por otra parte, solicita un sistema de gobierno que coordine el EFSF con las normas presupuestarias de la zona euro y que permita vigilar los presupuestos nacionales.

En todo caso, aquellas entidades que recurran a la recapitalización pública de sus balances se verán sometidas a unos ratios de exigencia superiores en cuanto a su capital básico.

Grecia, solución urgente
Barroso ha reclamado una "solución contundente" para la crisis en Grecia que a su juicio debe incluir el pago de la ayuda urgente de 8.000 millones de euros y un segundo plan de rescate con la participación del sector público y de la banca. No obstante, no ha aclarado si se exigirá a la banca una quita superior al 21% pactado en julio, tal y como han sugerido algunos líderes europeos.

El presidente de la Comisión ha reclamado a los países con problemas que prosigan con los planes de ajuste fiscal y a aquellos que tengan margen de maniobra que tiren de la demanda. Finalmente, ha defendido una mayor integración económica en la eurozona.