El Banco Pastor ha logrado durante los nueve primeros meses del año un beneficio neto de 154,15 millones de euros, lo que supone un aumento del 25,2% frente a los 123 millones de euros registrados en el mismo periodo de 2006. Estos resultados, en línea con las previsiones de los analistas, muestran un crecimiento del 21% en inversión crediticia, un 22% en volumen de negocio y el 26,7% de recursos de clientes en balance, dentro de unos resultados en los que los principales márgenes han aumentado a ritmos cercanos al 20% en términos interanuales.
El margen de intermediación -diferencia entre ingresos por créditos y gastos por depósitos- ha crecido un 21,5%, apoyado en un desarrollo comercial que ha permitido captar nuevos clientes y vender más productos, lo que ha tenido un reflejo directo en las comisiones, que hana umentado un 15%. Entre éstas, destaca la buena evolución de las que se derivan de la negociación de efectos, que aumentaron un 22,1%, y las vinculadas a la venta de seguros, que se incrementaron un 42,7%. El margen de explotación, el que mejor refleja la evolución de la actividad puramente bancaria, ha aumentado el 19,7%, por la mejora de la productividad y de la eficiencia, "factores ambos de especial relevancia, si se tiene en cuenta que se manifiestan en un contexto expansivo del número de oficinas y de empleados". Buena calidad crediticia Además, la entidad valora su "buena calidad crediticia", ya que el índice de mora, incluyendo los riesgos contingentes, se ha situado en un 0,72%, frente al 0,73% de un año antes, y "con una amplia cobertura", del 259,2%. La posición de "total liquidez" hace que el 70,7% de la inversión crediticia se financie con depósitos de clientes y únicamente el 29,3% se financie en mercados institucionales. El presidente del banco, José María Arias, ha asegurado que "jamás, en la historia reciente, se ha encontrado Banco Pastor tan preparado por su solidez, solvencia y calidad de sus profesionales". Según Arias, "es de esperar que los efectos de un mundo globalizado impacten en Europa y España, pero no parece razonable ser catastrofista en un país que seguirá creciendo, según todas las previsiones, por encima del 2,7% en 2008". En su opinión, "los fundamentos de nuestra economía son sólidos y esta crisis de confianza servirá, como tantas otras, para fortalecer a aquellos que han hecho bien su gestión". Resultados y crecimiento recurrentes Por su parte, el consejero delegado de banco, Jorge Gost, se ha congratulado de que la entidad presente nuevamente unos resultados y crecimiento recurrentes; equilibrando, como desde hace más de ocho trimestres, los recursos de la clientela con la inversión. Para Gost, "el crecimiento alcanzado confirma nuestra estrategia diseñada en el Plan Delta -que anticipaba una situación económica como la actual-, y nuestra competitividad comercial entre la banca doméstica". Uno de los objetivos "clave" del Plan Delta, la eficiencia, se ha situado en un 39,9%, presentando mejoras de 202 puntos básicos respecto a la del pasado ejercicio y 456 puntos básicos en relación a la del inicio de dicho Plan 2006-2008.