El presidente de Telefónica, César Alierta, aseguró en el discurso dirigido a los accionistas durante la junta celebrada hoy en Madrid que las acciones de la compañía, que actualmente cotizan en torno a los 18,71 euros, tienen un “amplio potencial de crecimiento”. “Creo que el valor de la acción de Telefónica está muy por encima de la cotización actual y estoy seguro de que el mercado reconocerá esta realidad y se producirá una significativa recuperación de nuestra cotización”, aseguró Alierta, quien destacó que la compañía “disfruta de un perfil financiero estable en una situación financiera internacional compleja”.
En este sentido, Alierta reiteró los objetivos financieros que se ha fijado la compañía hasta 2010: un crecimiento medio anual de ingresos de entre el 5% y el 8%, un incremento del resultado operativo antes de amortizaciones de entre el 7% y el 11% y un alza medio anual del resultado operativo de entre el 16% y el 20% entre 2006 y 2010. Además, la multinacional se ha comprometido a elevar el flujo de caja libre por acción desde los 1,87 euros alcanzados en 2006 hasta los 2,87 euros en 2010, así como a incrementar en un euro el beneficio por acción, hasta los 2,304 euros en 2010. “Quiero destacar, un año más, la capacidad de Telefónica de transformar ingresos en resultados operativos y finalmente en caja; capacidad que posibilita que, año tras año, podamos ofrecer una retribución creciente a nuestros accionistas”, indicó Alierta. Esta previsto que Telefónica reparta un dividendo total de 0,75 euros por acción con cargo a los resultados del ejercicio 2007, lo que representa un aumento del 25% respecto al abonado con cargo a 2006. En concreto, la operadora pagó 0,35 euros por título el pasado mes de noviembre y tiene previsto repartir otros 0,40 euros por acción el próximo 13 de mayo. Latinoamérica, principal motor de crecimiento En su discurso, Alierta destacó que Latinoamérica será el principal motor de crecimiento para la operadora durante los próximos tres años, y apuntó al objetivo de ampliar en más de 60 millones su base de clientes entre 2006 y 2010. Asimismo, aseguró que la compañía “continuará fortaleciendo” su posición en Europea, donde opera bajo la marca O2, con el objetivo de convertirse en un operador integrado. En este sentido, reiteró el objetivo de registrar un crecimiento de los accesos superior al 40% entre 2006 y 2010. El máximo responsable de Telefónica destacó las alianzas industriales que la compañía mantiene con Telecom Italia y China Netcom. En cuanto a la operadora transalpina, Alierta hizo hincapié en que se trata de una alianza a largo plazo “que va a tener muchísimas ventajas para los accionistas” y que arrojará unas sinergias de 1.300 millones de euros en tres años, tal como ya anunciara a principios de año. Ampliación de capital y nombramientos Durante la junta, que contó con una participación del 57%, se aprobó la amortización de 68,5 millones de acciones propias en autocartera acordada el pasado mes de febrero, y la reducción del capital social de la multinacional en 68,5 millones de acciones, hasta 4.704,9 millones de títulos. Asimismo, se aprobaron los resultados obtenidos por la compañía en 2007, periodo que saldó con un beneficio neto 'récord' de 8.906 millones de euros, un 43% más que el año anterior, así como la autorización para que Telefónica pueda comprar acciones propias “en cualquier momento y cuantas veces lo considere oportuno”, por un plazo de 18 meses y siempre que no superen el 5% del capital. Como estaba previsto, se ratificaron los nombramientos de los consejeros José María Abril Francisco Javier de Paz, Eva Castillo y Luiz Fernando Furlán, así como la reelección de José Fernando de Almansa Moreno-Barreda. Luiz Fernando Furlán, ex ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, y Eva Castillo, responsable de Merrill Lynch Banca Privada para Europa, Oriente Medio y Africa, fueron nombrados consejeros independientes en sustitución de Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa, y Antonio Viana-Baptista, ex director general de Telefónica España. Por otra parte, la junta de Telefónica estuvo marcada por las protestas de accionistas minoritarios y sindicatos, como CGT y Alternativa Sindical de Trabajadores, acerca de la revisión del sexto convenio colectivo y la retribución de directivos y consejeros de la multinacional.