Vendido el 3,69% de Iberdrola, ACS pierde posiciones más allá de su compañía, pero ¿quién más está participada por la constructora? La imposibilidad de manejar la deuda podría llevar a su presidente, Florentino Pérez, a iniciar un proceso de desinversión. Hochtief, parte de la española, y Abertis, sobre todo, se colocan en primera línea de fuego. El próximo vencimiento del crédito tendrá lugar en julio de 2015 para una deuda que alcanza los 1.300 millones de euros y con una caída dentro del Ibex 35 superior al 20% sólo en el último mes. 
00


32 entidades financieras hicieron falta para refinanciar una deuda que ascendía en febrero de este año hasta los 1.377 millones de euros, una cifra que supone una quinta parte de su valor bursátil que alcanza los 5.500 millones de euros. Florentino Pérez conoce lo que es la confianza mejor que nadie como presidente de uno de los grandes del ladrillo nacional -salvando las diferencias con los promotores puramente de la construcción- y no quiere dudas sobrevolando la solvencia de la compañía. Es por ello que ha decidido sacar un pie de Iberdrola teniendo en cuenta que la garantía de ésta es su capitalización bursátil que no ha dejado de caer en los últimos tiempos, un 15% desde mediados de marzo, cifra que se eleva a más del doble si echamos la mirada un año atrás. Este hecho podría obligar a ACS a aportar garantías que, según los analistas, llegarían a alcanzar los 422 millones.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores ha dado a conocer este martes la venta del 3,69% del capital que ACS tiene en Iberdrola, siendo el primer accionista de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán con el 18,6% de capital social.

En concreto, el grupo presidido por Florentino Pérez ha decidido iniciar, a través de UBS y de Société Générale, un proceso de colocación acelerada ('accelerated bookbuilding') de este paquete accionarial entre inversores profesionales y cualificados, tanto residentes en España como en el extranjero.

ACS ANUAL, IBEX 35


IBERDROLA ANUAL, IBEX 35

Hotchief y Abertis
La alemana supone otra nefasta suma para ACS: unas minusvalías de 1.000 millones de euros y a los que la constructora tiene que hacer frente. Con estos datos no es de extrañar que haya visto reducido su precio objetivo desde los 18 a los 13 euros/acción.

Además, Crédit Suisse afirma que la constructora está expuesta directamente al mercado de renta variable español por su exceso de deuda. A esto se suma que su participada Hochtief no abonará el dividendo a cuenta de 2011, lo que deja un débil flujo de caja.

La situación de la compañía de Pérez dista bastante entre ambas compañías puesto que tan sólo un año atrás lanzó una OPA sobre la germana Hochtief, mientras que en el caso de Abertis es el principal accionista con el 25,83 % de su capital. Además, siguiendo un efecto cadena, Hochtief se ha visto afectada por las caídas en la cotización de la australiana Leighton de la que a su vez tiene una participación.


Iberdrola gana la batalla
Es probablemente una gran verdad. Nadie se ha molestado en ocultar el malestar existente entre ACS e Iberdrola, la primera empecinada en tomar un asiento en la mesa de dirección y la eléctrica impidiendo por todos los medios que aquello sucediera. Ahora, la constructora ha reducido su posición debido a la deuda.

Desde Crédit Suisse afirman que toda sinergia se ve como algo poco probable entre ambas compañías y habla, además, de 'movimientos estratégicos' por parte de Sánchez Galán en su intento de interrumpir e impedir todo ascenso a la cúpula de dirección de Florentino Pérez.

Los títulos de ACS acumulan una caída en el último mes del 20% hasta los 17,50 euros por acción a cierre del martes.