Pero, por el momento, ni los negociadores argentinos ni los propios fondos buitre se han visto las caras en Nueva York. Y eso a pesar de que el mediador, Daniel Pollack ha afirmado por activa y por pasiva que todo depende de los representantes de la Casa Rosada. El viernes el equipo de negociación voló de nuevo a Buenos Aires para recibir indicaciones del ejecutivo y hoy por la mañana han aterrizado de nuevo en la ciudad estadounidense para una nueva reunión.

Aunque entre los negociadores no está el ministro de economía, Axel Kicilof, hoy se ha comunicado que quizá podría decidir acudir a esta cita.

Si nada cambia y los holdouts y el juez Griesa mantienen sus posiciones, el próximo día 31 Argentina declarará un nuevo default. Esta vez técnico, porque los bonistas que aceptaron los canjes del último impago no podrán cobrar su cupón. Y eso a pesar de que el país ha depositado este pago en un banco estadounidense.


Sin embargo, el magistrado que lleva el caso ha impedido que ese dinero llegue a los bonistas hasta que no se paguen los 1.300 millones de dólares que reclaman los fondos buitre –que son los que no aceptaron la reestructuración de esos primeros bonos impagados en 2001-.

Hoy el jefe del Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, ha afirmado que  el default técnico es un invento. "Argentina paga. El default técnico no existe, es un invento de las calificadoras de riesgo, de grupos minúsculos especuladores del sistema. Pero le tienen que explicar al mundo por qué impiden cobrar lo que Argentina ha pagado. Será el primer caso en el mundo que un deudor paga, cumple y existe un juez que pretende interpretar lo contrario, porque un acreedor no puede declarar el default de nadie, tendran que inventar algo para justificar las barbaridades que han hecho", ha asegurado Capitanich.

Como explicaba Alejandro Henke, director de Proficio, en un reciente artículo publicado en Estrategias de Inversión, no se sabe muy bien qué es lo que explica el comportamiento de los gobernantes argentinos (Ver: Jugando al límite. ¿Miedo o posición irreductible
Curso on.line de Estrategias de Inversión
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Ellos siempre han pedido que se paralice la clausula pari passu que se aplicó a la emisión de los bonos que fueron
impagados en 2001 y que establecía que todos los bonistas tendrían los mismos derechos. Hoy Clarín publica que  ayer trascendió que un grupo de tenedores de bonos reestructurados que representan un total de 7.000 millones de dólares en eurobonos ofrecieron renunciar a la cláusula RUFO para facilitar un acuerdo. Estos bonistas son sólo el 28% del total que ingresó al canje. Necesitan entre 75% y 85% para poder eliminar la cláusula totalmente de los contratos y que Argentina no caiga en defaul", explica el diario.

Argentina teme que si paga a los fondos buitre los 1.300 millones de dólares podrían verse inundada por una serie de demandas del resto de bonistas que aceptaron el canje y que podrían exigir el mismo trato. Si esto sucediera así, Argentina podría verse obligada a desembolsar una cantidad de dinero aún no calculada. En algunos medios se ha llegado a hablar de 500.000 millones de dólares.

La decisión de Argentina de no reunirse con los holdouts y poner impedimentos a un acuerdo podría tener un motivo. En algunas esferas judiciales se dice que si se ven obligados a pagar a los fondos buitre –no voluntariamente- esta clausula no tendría efecto.


Es decir, que según afirman algunos expertos, el gobierno podría haber planeado este default para remediarlo y pagar en enero, cuando la claúsula RUFO deje de tener efecto.

Como afirman Alejandro Henke y Eduardo Ganapolsky de Proficio, si Argentina entra en default "con el convencimiento de que en enero pagará y solucionará el problema, la falta de financiamiento será extrema. ¿Cómo se financiarán los desbalances macroeconómicos que ya existen? Sólo quedará la opción de continuar con el cocktail de financiamiento inflacionario, controles de cambio y restricciones a las importaciones. Así, enero de 2015 se parecerá más a enero de 2014 que a junio de este año y las condiciones político-económicas bajo las cuales se tome la decisión de pago serán otras", explican.