Los números rojos se imponen en Wall Street según avanza la sesión de este viernes. El Dow Jones se despide de sus máximos históricos, mientras S&P 500 y Nasdaq también bajan tras un informe de empleo robusto que parece abrir la puerta a subidas de tipos. Las acciones tecnológicas ligadas a la IA actúan de lastre para el mercado bursátil.
Analistas e inversores buscan constantemente cual será la próxima acción ganadora de la inteligencia artificial o IA y se olvidan de un histórico valor que ofrece un rendimiento superior y un buen dividendo: Coca-Cola.
Aunque se deja más de un 14% en bolsa este año, Alibaba cuenta con el beneplácito del consenso, que ve un fuerte potencial alcista del 50% a medio plazo. Además, desde el lado técnico, Renta 4 Banco estaca la estabilización desde marzo y dos señales de compra de corto plazo, que apuntan a un posible rebote en el valor.
El lanzamiento de SpaceX ha ocupado las portadas y miradas de los analistas e inversores. Pero a veces es mejor mirar hacia lo que ya podemos comprar en bolsa como Eli Lilly, que se espera que valga más que la firma espacial de Elon Musk en los próximos dos años.
PayPal fue uno de los pioneros y líder en el sector de pagos online, pero en los últimos años su valor a perdido relevancia y actualmente cotiza a una relación precio-beneficio a futuro de 8.4. Esto parece una autentica ganga, pero no para comprar.
Los niveles de concentración de Wall Street alcanzan cotas pocas veces antes vistas. El rumbo del mercado, en manos de las tecnológicas.
El Dow Jones y S&P 500 suben al cierre del jueves tras el voto por parte de la Cámara de Representantes de EE.UU. para poner fin a la guerra contra Irán.
Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, ha señalado que los inversores confunden apostar por la inteligencia artificial o IA con apostar por las acciones de empresas de IA. Lo cual no significa necesariamente ganar.
Apertura mixta de Wall Street en la sesión de este jueves. El Dow Jones lanza el rebote tras la caída de ayer, mientras que S&P 500 y Nasdaq se mueven en negativo y se alejan un poco más de sus máximos. El lastre de Broadcom es demasiado para ellos mientras los inversores siguen vigilando la situación en Oriente Medio.
Las acciones de Broadcom se desploman un 13% pese a unos resultados trimestrales mejores de lo esperado. Analizamos qué no le ha gustado a Wall Street del informe.