Jornada con pocos cambios para el Ibex 35, sin que siquiera la cuádruple hora bruja haya servido para encender los ánimos. En un día sin la referencia de Wall Street, los inversores han aprovechado para tomarse las cosas con cierta calma y hacer una ligera recogida de beneficios, si bien los máximos históricos siguen a tiro de piedra.