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En EE. UU., la economía conserva una fortaleza poco habitual para esta fase del ciclo, apoyada por el consumo, el mercado laboral y, sobre todo, el capex vinculado a la inteligencia artificial. Ese dinamismo hace poco probable un giro hacia un periodo de bajadas de tipos por parte de la FED: el escenario central que barajamos es un banco central más duro con la inflacioÌÂÂÂn, sin recortes este año y con un mensaje que puede dejar abierta la puerta incluso a nuevas subidas.
Europa llega con un menor dinamismo. La zona euro combina un crecimiento previsto del 0,8% en 2026 con una inflación del 2,8%. El BCE parece dispuesto a subir tipos en junio y en septiembre, aunque sin ir maÌÂÂÂs allaÌÂÂÂ: la economiÌÂÂÂa europea no se encuentra en estado de sobrecalentamiento, sino que afronta un complicado shock de oferta. La clave es si el organismo será capaz de no desbaratar una recuperación todavía frágil. Fuera del aÌÂÂÂmbito comunitario, Suiza representa la otra cara de la moneda con tasas de inflación contenidas y tipos en el 0%. Por su parte, Reino Unido mantiene un crecimiento modesto, Japón sigue condicionado por el yen, con nuevas intervenciones que se producirán si el dólar vuelve al entorno de los 160, y China avanza al 4,5%, suficiente para sostener parte del conjunto de paiÌÂÂÂses emergentes, pero lejos de los ritmos de años atraÌÂÂÂs.
Para el inversor, consideramos que el mensaje es claro: conviene asumir riesgos, pero siendo selectivos. En nuestra asignación de activos para la segunda mitad de año, otorgamos mayor importancia a la renta variable que a la renta fija. EE. UU. continuÌÂÂÂa siendo nuestra regioÌÂÂÂn favorita por su profundidad de mercado, su liderazgo en tecnología y la potencia del ciclo de inversión en IA. Sin embargo, Europa no debe descartarse: el Euro Stoxx 50, el DAX, el mercado suizo y Reino Unido mantienen potencial, aunque con mayor inestabilidad macroeconoÌÂÂÂmica. En emergentes mantenemos una visión positiva en bolsa, con China como la pieza clave y México como el paiÌÂÂÂs maÌÂÂÂs arriesgado por su débil crecimiento, la continua caída de la inversión desde el año 2023, la incertidumbre por el acuerdo USMCA y un peso que, desde nuestro punto de vista se encuentra actualmente sobrevalorado.
En renta fija, nos decantamos por duraciones intermedias y carry. Los bancos centrales no parecen tener prisa por recortar tipos y la IA tiene el potencial de incrementar la demanda global de capital. Por esto, preferimos no sobreponderar bonos gubernamentales ni crédito investment grade. Por su parte, en torno a HY y deuda emergente mantenemos un posicionamiento neutral. En cuanto a divisas, cabe destacar que esperamos una apreciación gradual del euro frente al dólar en los proÌÂÂÂximos meses.
Es indiscutible que la gran tendencia de fondo para los proÌÂÂÂximos meses y años continuaraÌÂÂÂ siendo la IA. Los hiperescaladores prevén invertir 765.000 millones de dólares en 2026, y la IA generativa tiene el potencial de generar mejoras de eficiencia de en torno al 30% en algunas actividades. A escala macroeconoÌÂÂÂmica, el impacto podría añadir entre 0,5 y 1,0 puntos al crecimiento anual de la productividad estadounidense durante la próxima década.
En este contexto, la cartera debe combinar posiciones de convicción y cierto nivel de defensividad. La renta variable quality, salud, consumo cíclico, servicios de comunicación, tecnología y utilities son nuestra mayor apuesta para la segunda mitad de año. En un escenario de incertidumbre geopolítica y volatilidad financiera, activos como los bonos catástrofe destacan como una de las pocas estrategias capaces de ofrecer rentabilidades descorrelacionadas de los mercados tradicionales. Contar con fondos en cartera como Twelve Cat Bond Fund, permite navegar con mayor estabilidad el actual entorno de volatilidad geopolítica que continuará marcando parte de la evolución de los mercados durante la segunda mitad del 2026.
Este contenido ha sido publicado en la Revista julio/agosto sobre Perspectivas segundo semestre: Irán, BCE y FED agitan el tablero de los mercados y marcan los valores elegidos para invertir.