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La renta variable de mercados emergentes se rebaja a neutral. Reasignación desde el oro hacia las materias primas.
La IA impulsa el crecimiento en Estados Unidos
La inversión en infraestructuras relacionadas con la inteligencia artificial sigue siendo el principal motor del crecimiento en Estados Unidos, apoyando al sector manufacturero, la demanda de empleo y los beneficios empresariales. Por su parte, el consumo privado continúa mostrando una notable resiliencia a pesar de la caída de la renta real disponible, favorecido por los efectos riqueza y por una menor tasa de ahorro.
A medida que las presiones inflacionistas siguen aumentando, la Reserva Federal ha abandonado prácticamente su política monetaria acomodaticia. En su primera reunión como nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh no se opuso al giro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) hacia una postura más restrictiva, reafirmando el objetivo de inflación del 2 % y dejando abierta la puerta a futuras subidas de los tipos de interés.
Si bien la adopción generalizada de la inteligencia artificial podría acabar teniendo un efecto desinflacionista a largo plazo, los indicadores actuales sugieren que su aplicación real todavía se encuentra por detrás de su potencial teórico. En consecuencia, es poco probable que la IA tenga un impacto significativo en la política monetaria en el corto plazo.
Continúa el aumento de la inversión en infraestructuras de IA

La eurozona sigue siendo el eslabón más débil entre las principales economías desarrolladas. El impulso del crecimiento continúa siendo moderado, la brecha de producción permanece en terreno negativo y el estímulo fiscal derivado del paquete de recuperación económica alemán ha resultado, hasta el momento, decepcionante. No obstante, la inflación sigue siendo demasiado elevada, lo que llevó al Banco Central Europeo (BCE) a subir los tipos de interés en junio. Aun así, prevemos únicamente una subida adicional, ya que las condiciones económicas son considerablemente menos propicias para la inflación que en 2022.
Por otro lado, la economía británica sigue enfrentándose a una compleja combinación de crecimiento débil e inflación persistente. Sin embargo, la moderación de la actividad económica está permitiendo un enfriamiento gradual del mercado laboral, lo que podría hacer innecesario un mayor endurecimiento de la política monetaria. Ante el próximo relevo en el liderazgo en favor de Andy Burnham, los mercados permanecen atentos a nuevos detalles sobre su agenda política, que previsiblemente incrementará la volatilidad de la libra esterlina en el corto plazo.
La economía japonesa sigue beneficiándose de un amplio apoyo fiscal, del crecimiento positivo de los salarios reales y de la sólida demanda de semiconductores. La debilidad del yen continúa respaldando las exportaciones, mientras que las subvenciones energéticas han limitado el impacto del encarecimiento del petróleo sobre la inflación. Es probable que el Banco de Japón mantenga su estrategia de normalización gradual de la política monetaria, por lo que esperamos que la debilidad del yen persista por el momento. Tampoco descartamos nuevas intervenciones en el mercado de divisas, dado que la evolución de las rentabilidades globales sigue siendo desfavorable para la moneda japonesa.
En China, el dinamismo del crecimiento se ha moderado respecto al sólido desempeño registrado en el primer trimestre. Las exportaciones vinculadas a la inteligencia artificial y a las cadenas de suministro de energías limpias continúan mostrando fortaleza, pero la demanda interna, la confianza de los consumidores y los beneficios empresariales se han debilitado. La corrección del sector inmobiliario se ha suavizado parcialmente, aunque el proceso de ajuste sigue en marcha.
En el resto de Asia, las economías integradas en las cadenas de suministro relacionadas con la inteligencia artificial mantienen una posición relativamente más favorable que los países importadores de energía, que han sido los más perjudicados por el shock petrolero asociado al conflicto con Irán.
Vientos en contra derivados de la fortaleza del dólar
Los mercados bursátiles han mostrado, en términos generales, una evolución lateral en las últimas semanas. Mientras que algunos índices, como el Swiss Market Index (SMI), han alcanzado nuevos máximos, otros mercados han registrado ligeros descensos. Esta divergencia responde, por un lado, al fortalecimiento del dólar estadounidense y, por otro, a una rotación de mercado hacia sectores más defensivos.
Prevemos que la renta variable de los mercados emergentes continúe bajo presión durante los próximos meses. En primer lugar, un dólar más fuerte suele afectar negativamente al comportamiento de estos mercados, ya que favorece la repatriación de flujos de capital hacia activos denominados en dólares. En segundo lugar, la renta variable china sigue lastrada por la debilidad de la demanda interna y el deterioro de los beneficios empresariales. En tercer lugar, antiguos motores de crecimiento de los mercados emergentes, como Corea del Sur y Taiwán, están viéndose afectados por la actual rotación sectorial.
Aunque la temática estructural de la inteligencia artificial permanece plenamente vigente, es probable que el proceso de consolidación en el sector tecnológico continúe. Por ello, sigue siendo fundamental adoptar un enfoque selectivo y centrarse en aquellas compañías mejor posicionadas dentro de la cadena de valor de la IA.
Mantenemos una visión constructiva para la renta variable de cara al cierre del año, apoyada en la solidez de los beneficios empresariales, el impulso de la inversión en inteligencia artificial y unas valoraciones en Estados Unidos ligeramente más atractivas.
Asignación de activos – reasignaciones tácticas
Dado que las perspectivas macroeconómicas y el crecimiento de los beneficios empresariales siguen siendo favorables, mantenemos una ligera sobreponderación en renta variable. No obstante, hacia el final del segundo trimestre trasladamos parte de nuestra exposición desde compañías de mercados emergentes hacia empresas de economías desarrolladas.
Con ello, por un lado, materializamos parte de las ganancias acumuladas tras el sólido rally registrado en los últimos meses y, por otro, tenemos en cuenta los retos que suponen unos tipos de interés más elevados y un dólar más fuerte para los mercados emergentes.
Mantenemos una ligera infraponderación en renta fija. Dentro de las inversiones alternativas, hemos llevado a cabo una nueva reasignación táctica. La caída de los precios de la energía ha provocado un descenso significativo de las cotizaciones de las materias primas. Dadas las perspectivas económicas favorables, consideramos esta corrección como una oportunidad para volver a situarnos en una posición de sobreponderación.
Por el contrario, hemos reducido nuestra exposición al oro hasta una posición neutral. Es probable que unos tipos de interés más elevados y la fortaleza del dólar limiten el potencial alcista de los metales preciosos en el corto plazo.