Los mercados de petróleo han pasado del miedo a una disrupción de la oferta a una estabilización. Aunque el tráfico de petroleros está reanudándose gradualmente a través del Estrecho de Ormuz, las exportaciones siguen muy por debajo de los niveles previos a la guerra y es probable que persistan cuellos de botella significativos. Mientras tanto, los esfuerzos por reconstruir las reservas estratégicas y comerciales deberían sostener la demanda. Como resultado, es probable que los precios del petróleo se estabilicen en torno a 75–80 USD por barril, manteniendo la inflación general relativamente elevada este año, pero planteando solo un desafío limitado para los bancos centrales.
Aunque los primeros datos del mercado laboral apuntan a una presión creciente sobre los puestos de “cuello blanco” y la literatura académica confirma que la IA está reconfigurando la demanda de trabajo, persiste el desacuerdo sobre los efectos agregados en el empleo. En parte, esto se debe a que la automatización real de tareas avanza mucho más lentamente que el potencial teórico de la tecnología. Por ello, dudamos que la Reserva Federal vaya a modificar su función de reacción en el corto plazo y consideramos improbable que suba los tipos simplemente porque, en algún momento, más trabajos puedan ser automatizados.
La Fed, ahora bajo el liderazgo de Kevin Warsh, se reunirá el 16 y 17 de junio. A pesar de que el presidente Trump espera recortes de tipos, el Comité se ha vuelto más restrictivo. Con la inflación mostrando persistencia por encima del 3%, las presiones en las cadenas de suministro aumentando, el mercado laboral estabilizándose y el crecimiento demostrando resiliencia, las nuevas proyecciones deberían indicar que los tipos se mantendrán estables hasta finales de año
La inflación se está acelerando, impulsada por la guerra en Irán. Si bien los responsables de la Fed pudieron ignorar la inflación provocada por los aranceles en un contexto de desaceleración del ciclo económico el año pasado, ahora les resulta difícil volver a hacerlo. Las repetidas perturbaciones negativas en el lado de la oferta amenazan con desanclar las expectativas de inflación, un escenario que la Fed no puede tolerar. Con la estabilización del mercado laboral, el balance de riesgos apunta a un aumento del tipo de interés de los fondos federales en los próximos 12 meses.
La Fed mantuvo los tipos estables entre el 3,5 y 3,75%, pero tres presidentes regionales votaron en contra de mantener un sesgo acomodaticio en el comunicado.
La prórroga del alto el fuego anunciada por Donald Trump ha reforzado el optimismo de los mercados, que ya descuentan una pronta normalización del tráfico en el estrecho de Ormuz. Desde JSS SAM se considera que un acuerdo limitado es el escenario más probable, alineado con los intereses de ambas partes. No obstante, el contexto sigue siendo frágil y cualquier malentendido podría reavivar las tensiones antes de alcanzar una solución definitiva, como analiza el economista Raphael Olszyna-Marzys.
¿Está la posible llegada de Kevin Warsh a la Fed marcando el inicio de un giro político en la política monetaria de Estados Unidos? J. Safra Sarasin Sustainable AM saca sus conclusiones de la reciente audiencia de confirmación del cadidato a la Fed, Kevin Warsh