La guerra en Irán sigue estancada, lo que mantiene los precios del petróleo elevados y eleva de forma mecánica nuestras previsiones de inflación para este año; el crudo hasta mayo ha superado las expectativas del mes pasado. No obstante, seguimos pensando que la reapertura del Estrecho de Ormuz sirve a los intereses de ambas partes y debería producirse en cuestión de semanas, manteniendo intacta la dirección general de la economía global.
La protección de los inquilinos y la elevada protección frente al despido preservan las estructuras económicas existentes, dificultan los cambios necesarios en Alemania y limitan el potencial positivo derivado de la disrupción de la IA. Sería más beneficioso premiar la valentía de cambiar de empleo facilitando la transición entre trabajos y aumentando la rotación en el mercado del alquiler.
El BCE ha señalado claramente que “no se dejará paralizar por la duda” a la hora de responder al shock de precios energéticos. Sin embargo, también ha subrayado que desea disponer de “información suficiente sobre la magnitud y persistencia del shock y su propagación”