La rentabilidad de los bonos ha repuntado de forma notable en las últimas semanas. Sin embargo, el mensaje que hay detrás de este movimiento no está del todo claro. ¿Refleja la preocupación por la sostenibilidad de la deuda de las principales economías desarrolladas, la cautela de los bancos centrales o, simplemente, un repunte cíclico que está impulsando las rentabilidades al alza? Probablemente no exista una respuesta definitiva, pero está claro que influyen varios factores. Y eso es precisamente lo que convierte a los mercados de renta fija y a las rentabilidades en el gran puzle del final de verano.
Allianz Global Investors publica sus perspectivas semanales hablando de sobre los movimientos actuales en los mercados de capitales, además de otras previsiones macroeconómicas
Arranca la segunda mitad del año... y también la fase decisiva del Mundial. A mediados de julio sabremos quién se alza con el título de campeón, pero para los inversores la clave está en mirar un poco más allá del corto plazo. ¿Qué tensiones, tendencias y factores van a marcar los mercados en los próximos meses?
En los estadios del Mundial de fútbol, los aficionados vuelven a prepararse para la famosa “ola mexicana”. Sin embargo, los inversores en renta variable se enfrentan actualmente a un tipo de ola diferente: un aumento significativo de la emisión de acciones a gran escala. Esto plantea una cuestión clave: ¿pueden los mercados absorber esta avalancha de nueva oferta sin perder impulso?
Casi dos meses después del inicio de las hostilidades en Irán, los mercados de capitales parecen notablemente tranquilos. Aunque los precios de la energía siguen siendo volátiles y elevados, y la incertidumbre geopolítica y geoeconómica sigue siendo alta, las clases de activos de mayor riesgo – en particular, las acciones y los bonos corporativos – se han mantenido sorprendentemente bien. Para los inversores, la pregunta es si esta confianza está justificada o si están pasando por alto posibles riesgos. Para responder a ello, puede resultar útil el siguiente análisis conciso de la evolución reciente de los mercados y los argumentos que la sustentan.
Los últimos días han puesto de manifiesto una vez más lo volátil que sigue siendo el flujo de noticias en torno al conflicto con Irán.
El año bursátil ha comenzado con buen pie, al alza y con encuestas a inversores y gestores de fondos que indican un creciente optimismo con respecto a las perspectivas económicas, los beneficios empresariales y la propia propensión al riesgo de los encuestados. Muchos participantes en el mercado creen que el entorno empresarial está en mejor forma que hace unos meses y esperan que el crecimiento de los beneficios refuerce esta valoración.
Con la llegada del nuevo año, vuelven las resoluciones habituales: hacer más ejercicio, comer mejor y llevar un estilo de vida más saludable en general. Pero lo que es bueno para nuestra salud también puede aplicarse a los mercados de capitales. Si desea invertir con inteligencia en 2026, debe evitar perseguir tendencias a corto plazo y, en su lugar, centrarse en un enfoque disciplinado y ampliamente diversificado.
Sam Altman, cofundador de OpenAI y figura clave detrás de ChatGPT, considera que la humanidad está entrando en una nueva “era de la inteligencia” tras las eras agrícola e industrial. Como siempre, el progreso tecnológico impulsa este cambio de paradigma, esta vez con el aprendizaje automático llevándolo a un nivel completamente nuevo.
EEUU se encuentra actualmente inmerso en el cierre de su Gobierno, una situación que se produce cuando los legisladores (el Congreso) no consiguen ponerse de acuerdo para aprobar o prorrogar la financiación federal destinada a los servicios públicos. Como consecuencia, varias partes de la administración estadounidense han dejado de funcionar, manteniéndose únicamente las actividades consideradas esenciales.