La salida a bolsa de SpaceX no tiene precedentes en cuanto a su magnitud y estructura. Sus repercusiones en los mercados, los índices y las carteras van mucho más allá de la propia operación.
A pesar de que toda la atención se centra en la geopolítica, los tipos de interés siguen siendo un pilar fundamental para los mercados, y la subida de los rendimientos a largo plazo de la semana pasada nos lo ha recordado de forma contundente.
La dependencia de Japón de las importaciones energéticas lo convierte en uno de los mercados más expuestos al conflicto. Sin embargo, su capacidad de resistencia a corto plazo es elevada y las perspectivas de inversión a largo plazo siguen siendo atractivas.