El experto analiza la evolución del selectivo estadounidense y los sectores a vigilar en estos momentos.


Tal y como estamos viendo en el gráfico hemos estado inmersos dentro de un proceso correctivo. Lo normal es que durante un proceso correctivo el número de días que veamos caídas sean mayores que el número de subidas. Eso es evidente si estamos dentro de una tendencia alcista.

Si se produce una corrección del mercado lo que vamos a ir viendo durante esa semana es que se van a ver más caídas que subidas. Nosotros utilizamos la media de 150 sesiones para medir las tendencias alcistas de las bajistas. Por tanto, una corrección lo que va a hacer es profundizar lo suficiente para crear la sensación de miedo en el mercado y para sanear parte del impulso anterior correspondiente.

Como límite nosotros tenemos la media de 150. Si se fijan durante todo el tiempo atrás, vemos como los procesos correctivos van aproximándose a esa media móvil que utilizan como zona de soporte dinámico para marcar el final del proceso correctivo. Podemos observar como tras la caída del pasado miércoles de la semana pasada, el S&P 500 se acerca a esa media móvil.

Después de ello qué ocurre. Nuestro indicador comienza a marcarnos posibilidad de zona de control en el precio. Podemos ver como en cada una de las ocasiones anteriores esa activación por parte de nuestro indicador. En el pasado se han producido hasta siete situaciones similares a las que estamos viviendo ahora mismo en el mercado.

Eso quiere decir que para nuestra metodología de inversión el S&P 500 ya ha corregido lo suficiente como para intentar plantear una estrategia compradora. Eso quiere decir que el impulso podría empezar cualquier momento.
Dada esa situación, estamos en disposición de decir que estamos en la fase operativa más óptima para invertir en índices de sectores e industrias.