La compañía de los 140 caracteres registró, por primera vez en su historia, un descenso en el número de usuarios en el cuarto trimestre de 2015, además de pérdidas por valor de 521 millones de dólares

La red social del jilguero cumple 10 años. Su situación actual seguramente habría sido firmada por sus fundadores cuando iniciaron esta aventura allá por el año 2006, pero, sin embargo, el estancamiento al que se está viendo sometida la compañía en los últimos tiempos ha provocado que el optimismo con el que se acogían las decisiones de la compañía hace unos años hayan tornado en escepticismo.

Las acciones de la compañía cotizan actualmente a un precio de 16,85 dólares por acción, lejos de los 26 dólares a los que salió a bolsa el 7 de noviembre de 2013. Por aquel entonces, pese a que las recomendaciones de los bróker apuntaban que el precio otorgado a las acciones de la compañía eran excesivos (solo un 23% aconsejaba comprar por un 37% que recomendaba vender), los inversores acogieron con buenos ojos la salida a bolsa. Así, la empresa subió el primer día un 73%, lo que le valió para cerrar a 44,94 dólares por acción. La apuesta decidida por las acciones de la compañía continuó  durante los cuatro meses siguientes, lo que impulsó los precios de la compañía hasta situarlo en un nivel máximo de 69 dólares por acción el 1 de marzo de 2014.



A partir de entonces el optimismo se fue desvaneciendo paulatinamente hasta llevar el precio de las acciones por debajo del marcado en su salida a bolsa, lo que ha llevado a que las acciones registren pérdidas del 75,6% desde sus valores máximos. Sin embargo, el precio actual registraría mejor el valor real de la compañía, ya que las recomendaciones de los broker son ostensiblemente mejores que en años pasados. Así, el 36% de los broker recomiendan comprar acciones de la compañía, mientras que un 55% recomienda mantener y un 9% que aconseja vender. 



La dificultad de Twitter a la hora de atraer nuevos usuarios ha llevado a que la el número de cuentas haya caído por primera vez en su historia. Así, el número de usuarios registrados en el cuarto trimestre de 2015 descendió hasta los 305 millones desde los 307 registrados tres meses atrás.



A la escasa capacidad de aumentar el número de usuarios se une el hecho de haber registrado números rojos en sus resultados en los últimos ejercicios. Sin ir más lejos, en 2015 registró un beneficio neto de -521 millones de dólares y un EBITDA de -137,2 millones de dólares (la media del sector ronda los 2.985,4 millones de dólares).

Su capitalización bursátil se sitúa en los 11.756 millones de dólares 2,68 veces su valor en libros, cifra que se sitúa lejos de la media del sector (3,89 veces) y de su principal competidor, Facebook, que asciende a las 7,17 veces.
Lo mismo ocurre con el ratio valor de la empresa/ventas, que se sitúa en las 5,18 veces, casi la mitad que la media del sector (9,85 veces) y Facebook (17,89 veces).

Su actual valor de mercado hace que los rumores de una posible compra sobrevuelen la compañía del jilguero. Entre los candidatos a compra, sobresale una figura: Facebook. La compañía dirigida por Mark Zuckerberg ya ha demostrado que tiene capacidad para afrontar la compra de otras empresas con la compra de Instagram (por 1.000 millones de dólares) y de Whatsapp (por 21.000 millones de dólares).

La compañía se enfrenta al reto de continuar innovando y atrayendo nuevos usuarios para dejar atrás las sombras que se ciernen sobre al compañía. De su evolución dependerá si finalmente la empresa consigue remontar el vuelo por su propia iniciativa o si necesitará la entrada de nuevos inversores para replantearse el modelo de negocio y la estrategia de la compañía.