La semana pasada Telefónica reconocía que está en conversaciones para vender parte de su filial Telxius y, según los rumores del mercado, los oferentes son fondos de capital riesgo, lo que deja de juego a Cellnex, que en el pasado estuvo interesada en quedarse con activos de la compañía.

En breve Telefónica podría anunciar la venta de una parte de su filial Telxius, pues ya ha reconocido oficialmente que tiene varias ofertas sobre la mesa para evaluar al mejor postor que, según las últimas informaciones, será un fondo de capital riesgo. Esto deja atrás los tiempos en los que Cellnex estaba dispuesto a pagar unos 2.000 millones por las torres de Telxius.

Antes de que Telefónica pierda parte de su filial de infraestructuras de telecomunicaciones, lanzamos una mirada a la cotización de la operadora y de su pasada pretendiente, Cellnex. Si tomamos como referencia la fecha de salida a bolsa de Cellnex, 5 de mayo de 2015, podemos observar en los gráficos que la elevada deuda de Telefónica ha sido un lastre para la cotización que, en dicho periodo, pierde un 20% sin tener en cuenta los dividendos, y un 25% si tomamos la cotización total return. En cambio, desde su salida a bolsa Cellnex, aunque pierde, el agujero es menor, de un 10% con dividendos.
 
  Pero en el último año Telefónica se ha puesto las pilas para realizar un “lavado de cara” a su cuenta de resultados. Comenzando por la designación de Alvarez-Pallete, el recorte de dividendo y los planes de sacar a bolsa O2 e incluso Telxius. Estos esfuerzos han sido recompensados en bolsa con una revalorización acumulada en un año del 4% sin dividendos, y de casi el triple teniendo en cuenta la remuneración. Esto le ha posibilitado superar a Cellnex, que, pese a haber experimentado grandes vaivenes en los últimos doce meses, está cotizando a los mismo precios que en febrero del 2016 (-0,14%), y la fotografía no cambia si añadimos los dividendos (+0,37%).