De lo que se trata en estos momentos es de ver si EEUU rompe resistencias en las próximas sesiones, lo que se configuraría como una de las bases para mover el mercado mundial. Ahora es lógico que se den recogidas de beneficios a lo largo de septiembre y octubre para finalizar el año recuperando el tono positivo.
Movimientos de rango estrecho, tanto al alza como a la baja, en un escenario de elevada volatilidad. Pero ninguno de ellos es destacable, como muestran los cambios de tono en el Ibex a lo largo de la presente jornada. Y esto es extensible a la mayor parte de los índices mundiales. La marcha del secundario es la lógica tras las fuertes alzas estivales que pueden anteceder al recorte que estamos presenciando: ahora, cualquier excusa será buena para abandonar posiciones. Pero la cruz de la moneda nos indica que el interés por la renta variable es creciente, y eso hace que también cualquier excusa sea buena para invertir en ella.