Repsol ha comprado el 28% de un campo petrolero en Méjico que, junto con otros proyectos de expansión, es una compañía muy barata con expectativas de crecimiento que disminuyen el riesgo.
Jornada de rebote tras el castigo de ayer, siempre pendientes de los resultados que por ahora, en gran medida, se consideran más negativos de lo esperado. En el corto plazo la volatilidad se mantiene y los volúmenes cada vez son más reducidos, con lo que los resultados y los datos puntuales son los que van a dominar el panorama.