Pese a las dudas sobre su solvencia, Banco Popular ha iniciado el 2017 siendo la acción más alcista del Ibex 35. El valor ya ha superado la directriz bajista de largo plazo, aunque le sigue costando consolidar por encima del euro por acción.
 
Popular ayer cerró la primera sesión del 2017 mirando al resto de valores del Ibex 35 por encima del hombro. Con una revalorización del 3,27% se convirtió en la mejor acción del selectivo, eso sí, tras dejarse un 66% en el 2016. Todo lo que sube baja y viceversa, que reza el dicho, aunque en el caso del Popular hay que tomar estas alzas repentinas con precaución, ya que el valor sigue sin consolidar por encima del euro por acción, nivel que no sólo implica una resistencia psicológica, también el primer retroceso de Fibonacci de todo el movimiento del valor desde el importante hueco dejado en mayo del año pasado.
 
Popular ya cotiza por encima de la directriz bajista de largo plazo vigente desde mayo de 2015, pero el MACD no está dando señales claras de compra.   


 
Además, los indicadores técnicos Premium advierten de que Popular aún está en situación de rebote. Si bien ha recuperado la tendencia alcista de medio plazo al situarse la media de 14 sesiones por encima de la de 40, la de 200 pasa por los 1,32 euros, es decir, por encima de la referencia del retroceso del 61,8% de Fibonacci.



Además, Popular está en el candelero por su solvencia, que aun levanta ampollas. De hecho, el diario Financial Times ha publicado recientemente un artículo en el que cita a Popular como una de las entidades bancarias europeas susceptibles de ser rescatadas.

Entre tanto, Unión Europea de Inversiones, uno de los socios de la Sindicatura de accionistas de Banco Popular, ha reestructurado su deuda financiera por 152 millones de euros, pero los cortos no cejan en su empeño de tumbar el valor y alcanzan niveles históricos, con un 9,10% de su capital.