Según las estadísticas, cada dos minutos se produce un siniestro en nuestras calles. Y proporcionalmente al incremento de estos aumenta la especialización dentro del sector asegurador, como muestra claramente la llegada de los seguros específicos para móviles a España. Pero no hay que dejarse engañar, porque la mayor parte de los servicios que ofrecen los mismos están incluidos en la garantía del móvil, cubiertos por la compañía telefónica o, en caso de que la persona afectada disponga de una póliza personal, podría incluir cláusulas que lo cubriesen.
A través de agentes de seguros ingleses llega a nuestro país el nuevo servicio de protección para terminales que, aunque aún no es muy conocido, está en expansión. No son muchas las alternativas que podemos encontrar para contratarlos, siendo quizás la más cercana Lifeline ofertada por “The Phone House” aunque existen otras opciones en la red como Móvil Seguro de CCP (www.cpp.es) que promocionalmente regala el servicio Agenda Segura y al que también se puede acceder a través de “Fans de Amena”. Asimismo es destacable que ni Vodafone ni Movistar facilitan todavía la contratación de los mismos: disponen únicamente de la garantía establecida por la UE por dos años que excluye los daños causados por golpes o entrada de agua en el teléfono y, por su parte, Movistar ofrece un servicio post-venta adicional, sólo para empresas, para reparación de móviles a razón de un euro mensual. En líneas generales, estas nuevas pólizas cubren la sustracción, pérdida y uso fraudulento del terminal y además, desde el momento en que se comunica a la aseguradora el problema, ésta se encarga de toda la tramitación de baja y bloqueo del mismo. A todo esto, Lifeline añade los daños accidentales así como las roturas y caídas de líquidos y facilita al afectado un nuevo teléfono hasta la reparación o reposición del siniestrado. Por lo tanto, el principal valor añadido de estos seguros frente a los personales y las garantías de las compañías se halla en el respaldo ante pérdidas e incluso problemas generados por mal uso, ya que la sustracción puede estar cubierta por los seguros personales y, algo interesante para los afectados: el uso fraudulento del móvil está cubierto, según la ley vigente, por las operadoras desde la hora que conste en la denuncia del siniestro.