Recomendamos, en general, reducir las posiciones en cartera y, en particular para los más especuladores, utilizar la cobertura vía derivados. Por otro lado, los valores en que podemos permanecer cómodamente son aquellos que lo hayan hecho peor, como es el caso de Repsol.
Más de 1.400 puntos, en torno a un 13%, ha subido el índice español en un período bastante breve, situando al mercado por encima de los máximos de hace 6 años. El selectivo ha sobre-reaccionado pero nosotros no deberíamos: los inversores deberían mantener la cabeza fría. En los niveles de 12.200 puntos y a corto, el mercado se halla sobrecomprado y, aunque la prima de riesgo sea más baja, el cambio de escenario es poco significativo, por lo que tales alzas no se justifican. En general, los movimientos alcistas son graduales mientras que los bajistas son muy rápidos: antes de entrar hay que reflexionar pero con la incertidumbre los inversores huyen rápidamente. Por lo tanto, se debe extremar la cautela.