Mantenemos en este escenario que los tipos alcanzarán en agosto el 5,5% porque la tendencia de precios no va a invertir su tendencia a corto, aunque sí que es altamente probable que las subidas se estanquen en esos valores.
Debemos continuar siendo cautos porque Bernanke también se ha mostrado cauto porque, a pesar de las interpretaciones que se han hecho, no ha descartado una nueva subida de tipos y ha seguido alertando sobre las tensiones inflacionistas ante las que seguirán vigilantes. No obstante, la probabilidad de nuevas subidas de tipos es cada vez menor y ello acompañado por los buenos resultados está animando al mercado. El escenario continúa siendo incierto y puede tambalearse si aparecen datos que no acompañen o la ralentización de la economía norteamericana es superior a la esperada.