Aunque las caídas de los mercados de valores de la región que hemos visto en las últimas semanas pueden haber preocupado a algunos, seguimos siendo optimistas, como sociedad gestora de fondos de inversión, respecto a la renta variable europea. Algunos factores seguirán sosteniendo los mercados este año, entre otros, el crecimiento de las ganancias positivas, las fusiones y adquisiciones (M&A) y la fuerza de la economía doméstica. Sin embargo, hay varios factores de riesgo que se pueden encontrar fuera de Europa, como la posibilidad de una desaceleración brusca en EE.UU.
Además, aunque las valoraciones de los beneficios todavía parecen razonables, las valoraciones por valor contable parecen algo excesivas y podríamos observar una mayor volatilidad a corto plazo. Teniendo esto presente, en todas nuestras carteras en los últimos meses hemos ido cambiando hacia compañías mayores y más estables, con mejor previsión de beneficios; sociedades que podrán tener buenos resultados en todas las etapas del ciclo económico. En nuestra opinión, hay una serie de factores positivos que seguirán sosteniendo los mercados europeos en el próximo periodo. Es de vital importancia que el crecimiento de los beneficios continúe recuperándose, aunque a un ritmo anual más lento del que hemos observado en los últimos dos o tres años. Los datos del último trimestre fueron bastante buenos y, aunque se produjeron algunas decepciones, parece claro que el ambiente empresarial se mantiene estable. La liquidez es fuerte, los niveles de flujos de caja siguen altos y los tipos de interés están reacomodándose, a la vez que las fusiones y adquisiciones siguen siendo un factor clave. Las entidades de capital riesgo siguen teniendo altos niveles de efectivo que necesita encontrar un buen puerto, a la vez que estamos observando mucha actividad de movimientos corporativos. Además de los rumores presentes en el mercado de manera diaria, en las últimas semanas hemos observado operaciones reales en el sector de las tabacaleras (la OPA hostil de Imperial Tobacco por el grupo franco-español Altadis) y en el de la banca (Barclays/ABN AMRO). Finalmente, el entorno económico será positivo. Aunque la mayor desaceleración del crecimiento mundial afectará a las empresas europeas, se prevé que la demanda de los consumidores en la región, motivados por la mejora de las condiciones de empleo, permita que se recupere parte de la paralización causada por el debilitado crecimiento de las exportaciones. Esto podría llevar a un avance en la situación del consumo. Sin embargo, una diferencia clave respecto a la corrección cortoplacista que observamos el verano pasado, es el hecho de que no estamos el mismo momento del ciclo económico ni de beneficios - la economía estadounidense se ha desacelerado más, mientras que el ciclo de beneficios puede estar rozando su punto máximo en Europa. Aunque creemos que la recuperación económica en la Eurozona proporciona una tendencia positiva, hemos repetido durante algún tiempo que hay una serie de factores de riesgos fuera de Europa que podrían afectar a los mercados este año. Entre ellos, están factores como la posibilidad de una desaceleración brusca/recesión en EE.UU., un crecimiento inesperado en la inflación, tipos de interés más altos en EE.UU., y el riesgo de impactos geopolíticos por parte de Irán y Corea del Norte. Además, la previsión positiva para los mercados europeos es una opinión unánime. Todos los agentes del mercado han previsto que los mercados europeos crecerán en 2007 (la última vez que se produjo esto fue en 2001, cuando los mercados comenzaron tener rentabilidades negativas) Por ello, los inversores deben conservar un elevado nivel de precaución en el próximo periodo. Aunque las valoraciones en cuanto a beneficios todavía parecen razonables, sobre los activos parecen algo excesivas. Estamos acercándonos a máximos del ciclo de beneficios, y por eso, cualquier desaceleración en las mismas a partir de aquí, hará subir la valoración de precios/beneficios del mercado. Teniendo esto presente, en todas nuestras carteras en los últimos meses hemos ido cambiando hacia compañías mayores y más estables, con mejor previsión de beneficios; sociedades que podrán tener buenos resultados en todas las etapas del ciclo económico.