Por su parte, el Ministerio de Vivienda ha comunicado que los inmigrantes compran ya casi el 7% de la vivienda nueva, una cifra que es mucho mayor en el extrarradio de las ciudades y en determinadas regiones. Actualmente, los inmigrantes reciben el 20% de las hipotecas y los promotores inmobiliarios comienzan a tener en cuenta a este sector de la población, ya significativo. Según el Estudio Planner-Asprima 2007 'Nuevos paradigmas para el sector inmobiliario español", se puede detectar una inmensa bolsa potencial de nuevos hogares ligada a la cuantiosa población extranjera. Además, el proceso de nacionalización implica fortalecer la adscripción territorial, lo que unido a los vínculos socioeconómicos, a la reagrupación familiar y a la segunda generación, se traduce en una emigración definitiva y la culminación del proyecto de vida en España. Así, se consolidan hogares con los mismos estándares que los nativos. Por último, ASPRIMA considera que los inmigrantes compran entre el 11 y el 12% de la vivienda nueva y usada, y calcula que hasta 2012 van a ir adquiriendo unas 100.000 unidades al año.